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viernes, 29 de diciembre de 2017
Atravesando todo límite
El 12 de octubre apareció La Flecha, el cuarto disco de Mariana Päraway. El álbum, publicado por el sello platense Concepto Cero, fue producido por el mexicano Ernesto “Neto” García. Se trata del trabajo más pop de la mendocina, que contó con la participación de Andrea Echeverri, Loli Molina, Violeta Castillo, Ruzzi, entre otras invitadas. Siete canciones nuevas que en menos de 25 minutos le dan a Päraway la posibilidad de llevar su folk barroco a todo el continente.
“Todo el proceso de composición empezó en octubre de 2015. Durante ese verano me encerré y compuse las veinte canciones que me habían pedido como punto de partida”, cuenta. La Flecha es el sucesor de Hilario (2014), el último disco en el que Mariana incluyó letras en inglés y francés. “Después había objetivos personales, como escribir todo en castellano, que hizo que fuera un poco más difícil. Para mí fue un desafío gigantesco y estuvo re bueno, porque en uno de los meses compuse cinco canciones. Nunca me había pasado, siempre había tenido períodos más largos. Fue muy interesante buscar las formas de no repetirse tanto, de ver cómo decir las cosas”.
– También eso hace a la temática del disco.
– Sí, en realidad todo el disco, las veinte canciones, hablaban del movimiento, que fue el concepto que me propuse trabajar. A partir de ahí, imaginate que movimiento es todo. Igual, las canciones fueron elegidas por otro tipo de cuestiones, ni siquiera las elegí yo sola. Con el productor y con Concepto Cero hicimos varias listas.
– ¿Cómo surgió la idea de grabar en México?
– A Neto lo conocí cuando estaba por sacar Hilario. Vine a firmar el convenio con Concepto Cero y él estaba trabajando en el disco de Shaman (Herrera). Nos conocimos, pegamos mucha onda, él fue a verme a un show y empecé a mandarle canciones para que me dijera qué le parecían. Cuando decidimos trabajar con él primero viajó Nico (Madoery, de Concepto Cero) a trabajar un poquito las canciones y ver qué rumbo tomar. Después viajé yo, también para aprender un poco cómo es la industria y cómo son los públicos, ver cómo es todo en otros lugares. La verdad que estuvo muy interesante, con Neto aprendí bastante, me sentaba al lado suyo mientras trabajaba. Después Neto viajó para acá en noviembre y ahí terminamos de grabar todo, así que es un disco con millas (risas).
– Del concepto de movimiento quedó el título del disco, pero en la lista de canciones la flecha no aparece.
– “La flecha” es una canción que no quedó dentro del disco pero que nos parecía que encerraba muchas cosas en el nombre. Porque vos pensás en una flecha y pensás en la fuerza, en apuntar, en un objetivo, en movimiento. Yo me imagino algo muy visual y muy directo. Y nos parecía que tenía mucho que ver con todo lo que queríamos decir. No sólo con las letras de las canciones sino con toda la actitud y con todos los objetivos que nos hemos propuesto para este disco.
– El concepto más fuerte que aparece es el de “femenino y feminista”.
– Eso fue un poco un devenir. No fue un planteo explícito. Fuimos llegando naturalmente a un lugar que primeramente tiene que ver con esto que te digo de elegir el castellano para hacer todas las canciones.
– ¿A eso lo elegiste vos?
– Me lo venían diciendo un montón: “Che, ¿por qué no cantás todo en castellano?”. Me lo propuse seriamente y me costó mucho. Pero en eso me encontré en una poesía diferente. Me parecía que ahí empieza lo femenino y feminista. Porque yo también me fui encontrando en el lugar de feminista. Como que actitudes que tenía frente a muchas cosas empezaron a tener un nombre real y gente que quería lo mismo. Y después me empecé a dar cuenta de todas las cosas por las que estamos atravesados que no nos gustan y que intentamos cambiar. Con todas mis amigas y amigos y mi pareja charlamos todo el tiempo de esto. Con el sello, como amigos, charlamos mucho de esto. Entonces empezamos a encontrar ahí un lugar fuerte y muy personal por el que estamos todos atravesando. No es porque está de moda, sino decir “realmente estamos por este lado”. Y después porque también hay una de las canciones, que se llama “Carnada”, que habla de un femicidio pero desde otro lugar. Y cuando con Neto nos pusimos a hacerla nos dimos cuenta de que había terminado en un danzón cubano y dijimos “es una canción de protesta”. Y todo nos cerró ahí. Todas las mujeres que empezamos a invitar son mujeres que plantean esto.
– Todo lo que tiene que ver con la reivindicación de los derechos de las mujeres está muy fuerte en nuestro país. ¿Cómo resuena eso en otros países del continente? ¿Tuviste oportunidad de percibirlo o charlarlo?
– En realidad yo todo el tiempo hablo con mis amigas músicas sobre esto porque todo el tiempo estamos en ésa, respondiendo preguntas a la prensa sobre “qué se siente ser mujer”. Y una dice “¿todavía tengo que seguir contestando esto?”. Pero sí, todavía tengo que seguir contestando esto. Yo leo y sigo mucho un blog chileno que se llama Ruidosa y hace poco estuve posteando una investigación que hicieron acerca de la presencia femenina en grandes festivales de Latinoamérica y la verdad que es lamentable. A principio de año estuve en Dinamarca haciendo una experiencia de composición colectiva, hacíamos grupos. Yo pedí estar en un grupo sólo con chicas para también explorar qué pasaba en otros lados. Estuve con una chica de Inglaterra y una dinamarquesa. Y por más que la igualdad entre el hombre y la mujer, sobre todo en los derechos, es mucho mayor en Europa, igual teníamos muchas cosas en común. Como que todavía, indefectiblemente, los hombres músicos creen que vos no sabés nada, que te tienen que enchufar las cosas, afinar la guitarra. Es muy loco eso.
– ¿Eso pasa?
– Sí, me pasó hace muy poquito, en un show donde el sonidista me decía “¿está bien el volumen de tu guitarra?”, y yo le digo que sí y el chabón metió la mano dentro de mi guitarra para tocar los controles del micrófono. Lo sentí casi como una invasión a mi cuerpo, porque la guitarra está pegada a mí. Fue muy loco. Y todavía sigue pasando. Por más que una haya tocado mil veces, tenga discos y lo que sea, en la mente de las personas vos no tocás bien, no hacés las cosas bien. Todavía hoy tenemos que seguir respondiendo esas preguntas, seguimos siendo invisibilizadas. Por ahí las cantantes nos vemos más, ¿pero qué onda las sonidistas, las técnicas, las productoras?
– Está preestablecido que hay muchas cosas que las mujeres no pueden hacer.
– O que las hacen mal porque no saben tan bien como ellos. Es muy loco, ese pensamiento es ridículo pero sucede todo el tiempo. Ahora en la tapa del disco salgo con un escote muy pronunciado y la gente cree que es para vender más. No, no, me encanta mi escote, ¿por qué no puedo mostrarlo? ¿Por qué los músicos salen en cuero en todos lados y no se dice nada y yo salgo con una camisa y se dicen cosas? Es loco.
– En una nota reciente en Página 12 dijiste que sos una mujer distinta a lo que la sociedad te dice que tenés que ser. ¿Qué quisiste decir?
– Y… yo tengo casi 38 años y no tengo hijos. Cada vez que voy a viajar la gente me pregunta “lo llevás a tu esposo, ¿no?”. Siempre, todos los viajes. No sólo una persona, muchas me dicen “va con vos”. No, no, estoy trabajando y él trabaja en sus cosas. O el otro día: un taxista me llevaba y me dice “debe estar chocho tu esposo”. Digo, sí, porque él sabe que lo que hago me hace feliz.
– Él te lo decía por “qué bueno que te vas”.
– ¡Claro! Es muy loco. No soy una mujer que está en su casa criando hijos. A mí me encanta cocinar y estar en mi casa pero por la vida que tengo no sé si soy la que se espera que sea. Los roles que queremos para nuestras vidas son todos válidos.
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