David Fricke luce como un hermano perdido de Roger Waters y Luis Alberto Spinetta. Porta un peinado ramonero grisáceo que se ve más natural que la peluca cabellera de Marky Ramone. Acentuando el parecido con el Flaco, llega al Malba con un look Bandas Eternas: camisa blanca y chaleco negro. Se sienta en un sillón, al lado de Pablo Plotkin, ex director de la edición argentina de Rolling Stone, y un poco más lejos de Claudio Kleiman. Los locales conducen la charla. Se trata de una entrevista abierta con el periodista estadounidense, que con más de cuarenta años de carrera y un roce con artistas como los Rolling Stones, Lou Reed, Pink Floyd, Bob Marley y Nirvana, se convirtió en un referente mundial del periodismo de rock. Abajo, en las butacas, gran parte del mundillo especializado de Buenos Aires está presente.
