Mostrando las entradas con la etiqueta Roger Waters. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Roger Waters. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de julio de 2017

Paren el mundo

(Julio y su madre. Foto: Marcelo Addax - Facebook Agarrate Catalina)

En el Teatro Provincial, ante unas mil personas, la murga uruguaya Agarrate Catalina presentó anoche su espectáculo “Un día de Julio”. El grupo liderado por Tabaré Cardozo ofreció un show agridulce repleto de guiños culturales y las eternas reflexiones sobre la rutina del hombre actual.

La historia gira alrededor de Julio, un montevideano virgen de 48 años que jamás salió de su casa. Durante toda su vida, Julio se dedicó a estudiar y a reparar gratis todo tipo de objetos para los vecinos. Esto indigna a su madre, que piensa que “la gente es una mierda”, pero le exige a Julio que salga a la calle a conseguir un trabajo remunerado.

Julio se niega a pisar un mundo capitalista que provoca la esclavitud del ser humano con bienes de consumo, trabajos que atan y dogmas que promueven la intolerancia. Prefiere la libertad que da el encierro. Es una mezcla de Jim Carrey en The Truman Show con The Dark Side of the Moon como banda de sonido.

Durante una hora y media, Agarrate Catalina cuenta la historia de Julio con muchísimos guiños pop (desde Sandro al Mortal Kombat), lanza referencias actuales que provocan identificación inmediata (las redes sociales, WhatsApp, tablets) y crea momentos muy graciosos combinados con otros de una tristeza absoluta motivados por una fuerte sensación que queda flotando en el aire: la madre de Julio tiene razón.

Uno de los mejores momentos del espectáculo sucede cuando la murga canta sobre los dogmas, allí demuestra que hasta en las posturas más progres existe intolerancia.

Tras el show, todos los músicos salieron a cantar a la vereda del teatro e interactuaron con su público. Quizás, para refutar un poco a la madre de Julio.

                 


Un breve artículo publicado en Cuarto Poder, de Salta, el 11 de noviembre de 2015. 

miércoles, 21 de octubre de 2015

Cállense, putos

Es 1977 y Pink Floyd gira por el mundo presentando su disco Animals. La gente habla a los gritos. Roger Waters empieza a tocar la canción “Pigs on the wing”. No canta, apenas susurra, acompañado por una guitarra acústica. De repente, se escucha cómo explota un petardo entre el público. Entonces, Waters se embola y le dice a la audiencia (la traducción es libre):

“Uh, pero la puta madre, dejen de tirar petardos y de gritar, ¡estoy tratando de cantar una canción! O sea, no me importa, si no quieren escuchar váyanse a la concha de su madre. Estoy seguro de que hay un montón de personas acá que sí quieren escuchar, así que quédense en el molde. Si quieren tirar petardos, vayan afuera. Y si quieren gritar y hacer bardo, vayan afuera. Estoy tratando de cantar una canción que mucha gente quiere escuchar. Yo la quiero escuchar”.

Este audio tiene, de alguna manera, lo que en 1979 se transformaría en parte del concepto de The Wall: el artista enojado con su audiencia, que empieza a odiar el mundo del rock y crea una pared simbólica a su alrededor para aislarse de todos.

Esto con Pato Fontan** no pasaba.