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viernes, 30 de marzo de 2018

Leer basura daña la salud

(Ya lo dijo Luis Alberto. A la imagen la saqué de acá)

Si no sabés qué hacer en este fin de semana súper largo (como recital noventoso de Divididos), acá tenés algunas notas que hice en los últimos meses, opciones de lectura para pasar el rato:

- Una entrevista con The Otherness, la banda patagónica que acaba de sacar su primer disco de estudio. Una charla de música y los alcances de las bandas independientes.

- Una charla con los integrantes del grupo Placard, que sacaron su segundo disco el año pasado después de un par de años complicados en los que debieron soportar el robo de sus instrumentos y equipos.  

- Kawaii es uno de los mejores discos de 2017. Lo sacó la tucumana Luciana Tagliapietra. En esta nota habla sobre el proceso de grabación, el cambio de sonido respecto a sus álbumes anteriores y más.

- Un repaso a la reedición del disco de Los Gatos Salvajes. Litto Nebbia cuenta la experiencia vivida a mediados de los 60, cuando era un adolescente. También se refiere a la lucha judicial que lleva contra la editorial Warner/Chappell. 

domingo, 29 de octubre de 2017

De vieja escuela pero actual


En los estudios de Canal 10 de Tucumán, en Yerba Buena, se vivieron momentos de incertidumbre total el pasado mes de septiembre. Los miembros de la tribuna del late night show De Noche con Miguel Martín no pudieron ocultar gestos evidentes de perplejidad, risa y confusión. No entendían nada de lo que pasaba entre esos cuatro muchachos de elegante negro que se desgarraban las entrañas en el escenario con una música imposible para los estándares comerciales televisivos. Mientras el cantante emitía alaridos dignos de clímax de película de terror, una mujer de rulos intentaba contener la carcajada y una chica joven se tapaba la cara en inequívoca pose de incredulidad.

Dos semanas después, Raúl García Posse, cantante y guitarrista de la Senegal Grindcore Mafia, está sentado en un bar del barrio de Parque Chas, en la Ciudad de Buenos Aires. Ya no está vestido de negro y con una tranquila voz cuenta la risa que les provocó a él y a sus compañeros ver el video de la reacción del público en el canal. Les gustó tanto que lo usaron para promocionar la inminente aparición de Ido y Lúcido, el segundo disco del grupo, que se publicará el 23 de octubre en CD y cinco días después se podrá escuchar en formato digital.

Raúl cuenta que en “Rocco invade Polonia”, la canción que mostraron en la tele, la voz tiene una exigencia “descomunal”, algo que podrían certificar en Canal 10. El resto del álbum fue construido en base a un sacrificio similar, ya que durante todo el proceso de creación, los cuatro músicos (a la banda la completan Pablo Lamela Bianchi en bajo, Gaspar Rojas en guitarra y voz y Germán Gómez en batería) trabajaron con una intensidad que por momentos los aniquiló física y mentalmente. “Después de eso (cantar en televisión), fue el momento en que encontré lo que venía buscando. Logré cantar el disco y quedar con resto y ganas para seguir. Cosa que no me había pasado, para mí era como correr una maratón de rodillas. Un montón de veces tenía ganas de decir ‘muchachos, por favor paremos, que me está matando’. Y lo mismo pasó con cada uno de los integrantes. Todos hemos tenido algún problema psicosomático”, dice.

Para definir Ido y Lúcido es conveniente citar una frase que aparece en el libro interno del propio disco: “Un planchazo en la espalda, de esos que te hacen tirar la cabeza hacia atrás”. En cuarenta minutos, la banda ofrece “violencia apta para todo público” condensada en seis canciones: “3DXH”, la ya mencionada “Rocco…”, “Está estallada”, “Un cinto y un placard”, “Doble yema” y el bonus track con “Los sobrevivientes de Armstrong”.

jueves, 12 de octubre de 2017

Vinieron a explotar

(La tapa de La síntesis O'Konor, de El mató a un policía motorizado)


Una pequeña y arbitraria lista de canciones del rock argentino 2017.

Usted Señalemelo - “Big Bang”
Disco: II
Los mendocinos ofrecen una mezcla de rock y pop que pareciera alimentarse de Soda y Los Redondos al mismo tiempo. El estribillo arrogante de esta canción sólo puede ser un buen augurio para el rock argentino que se viene y que ellos representan.

Degradé - “La casa abandonada”
Disco: Balneario
El segundo tema del nuevo disco de los rosarinos evoca a la infancia de los músicos. Las voces y la onda beatle la definen. “Quiero cantar lo que no está”, dicen. Pero esta canción está. Se nota tanto que no se puede obviar.

Charly García - “Lluvia” 
Disco: Random 
Hace varios años que Charly tira mierda contra la calidad del rock argentino actual. Sabemos que no tiene razón, pero cuando pela canciones como ésta es difícil pedirle que se calle.

Los Besos - “Helados verdes”
Disco: Helados verdes
No importa la duración de un disco. Cuando es bueno se vuelve infinito. Helados verdes, el breve álbum de Los Besos (seis canciones, 16 minutos) es uno de esos trabajos destinados a bancarse el repeat.

Pez - “Los días poderosos”
Disco: Pelea al horror
La explosión de voces cuando llega el verso "donde todo puede pasar" provoca el primer gran momento de esta canción con letra de Fabián Casas. El recitado del final le abre la puerta a la nostalgia.

Placard - “Flecha rota”
Disco: El disco robado 
El segundo álbum de la banda de Mike Barrenechea y Laura Carbajal tuvo un proceso difícil. La primera versión fue efectivamente robada. Pero las canciones quedaron. "Flecha rota" es una de las más lindas.

Los Espíritus - “La mirada”
Disco: Agua ardiente
Hace tiempo que no aparecía una banda con la capacidad de conformar a casi todos y con la popularidad como un cheque en blanco. Los Espíritus se recibieron del grupo que hay que ir a ver, el que mejor refleja la época. “El pasaje salió el doble y ninguno dijo nada”. La tensión antes de la paliza.

Pez - “1986”
Disco: Pelea al horror
El rock, laberinto privado, maravilla del mundo, que nos protege y nos reúne ante lo malo que anda ahí afuera. Que nos hace creer que nuestros proyectos de vida pueden ser posibles. Que te educa desde una ideología que hoy parece haber sido convertida en negocio pero que en realidad está ahí, siempre lista para que la usemos a nuestro favor y no para beneficio de os garcas.

Boom Boom Kid - “Aloha bohemia”
Disco: El disco del invierno
El disco del invierno, el segundo que BBK publica este año, es de lo más hitero que se publicó. Aquí, un ejemplo de estribillo irresistible.

El mató a un policía motorizado - “El mundo extraño”
Disco: La síntesis O’Konor
“Sé que es lo peor pero ésta es la mejor versión de mí”. Si usamos la frase de la canción para describir el disco, tenemos mentiras y verdades. “El mundo extraño” es la mejor versión de lo mejor de El mató, otra banda de esta lista que no tiene techo.

Luciana Tagliapietra - “Un monstruo”
Disco: Kawaii 
La tucumana se pasó al pop electrónico y la colgó en el ángulo. Un disco de canciones de amor y desamor dramático y exagerado (“otra vez estoy inestable”,  “enferma, tirada y llorando en la plaza, te vi”) que está entre lo mejor del año.

El Estrellero - "El deseo de fascinar" / "Desventajas"
Disco: Los magos
La banda platense es de las que uno no entiende cómo no suenan en todos lados, todo el tiempo. El primer corte, "El deseo de fascinar", es súper entrador y tiene al guitarrista Alejo Klimavicius al frente. En la segunda canción, el que lleva las riendas es el bajista Juan Irio.

EDITADO EL 26 DE DICIEMBRE: 

Fito Páez - "Tu vida mi vida"
Disco: La ciudad liberada

El nuevo álbum de Fito contiene los tics que comenzaron a aparecer a mediados de los noventa: letras muy largas, que por momentos parecen metidas a presión dentro de la música, y un exceso del yo que suena más escupido que laburado . No le vendría mal un productor cara de piedra que aporte una nueva mirada. "Tu vida mi vida" usa la base de "No soy un extraño", de Charly García, para contar una historia de amor fogosa que prioriza las melodías sobre el recitado.

 

sábado, 24 de junio de 2017

¿De dónde salieron ustedes?

(Perro Ciego. Foto: Carolina Vera)

El rock de las provincias sufre la costumbre argentina de decir no. En un país centralista, lo que no pasa primero por Buenos Aires es ninguneado por propios y extraños. Sin embargo, existe una tradición de bandas en todas las regiones. Cada una tiene influencias diferentes. Les cantan a cosas distintas y se alimentan de sonidos y palabras particulares que forman pequeñas historias dentro de la gran historia.

Muchas de estas escenas gozan de un salto de calidad que las ha hecho crecer y proyectarse pero, en general, todavía sufren los padecimientos del amateurismo. Sin embargo, les alcanza para formar parte de la reinvención de todo el rock argentino, que apunta hacia los movimientos independientes y comienza a conformar una red federal de grupos difundidos de manera online. En 2015, la Guía REC calculó más de cuarenta sellos de gestión colectiva que engloban más de 300 proyectos en todo el país.

Cada vez con mayor frecuencia aparecen publicaciones que dan cuenta de esos caminos recorridos. La más reciente quizás sea el libro “Rock en Misiones. Canciones con historia”, de Lara Schwieters, que se publicó hace pocas semanas. Y hay varios ejemplos más. En 2015 aparecieron “Viaje eterno. Antología de letras del rock jujeño”, de Edgardo Gutiérrez; y “Estabas ahí”, de Tony López, la biografía de Perro Ciego, una excelente banda salteña que en julio cumplirá 28 años.

               

lunes, 3 de octubre de 2016

Qué pasa que no vendo


Desde julio funciona La Disquería de Salta, un puesto que vende discos de músicos independientes de la provincia. Bueno, “vender” es un decir. El sábado pasado no vendió nada. Ganancia cero.

No hay que asombrarse. El escaso interés que refleja el nulo movimiento del puestito es una constante en la provincia. Lo que pasa es que a los músicos locales no los va a ver ni el loro, como quien dice. Entonces, es lógico que nadie compre sus discos.

El responsable visible de la Disquería es Diego Maita, músico, docente, periodista y gremialista. Un personaje transversal de la contracultura salteña de los últimos quince años. Maita siempre está: como docente de Humanidades; como músico todoterreno capaz de integrar las filas de bandas de reggae, rock para niños o folclore; como periodista especializado en la escena del rock salteño y también como uno de los miembros de ADIUNSa, el gremio de los docentes universitarios.

Maita conoce de luchas por causas difíciles y sabía con qué bueyes araba a la hora de ensartarse con esto de la disquería que no le vende un disco a nadie. Pero Maita cree en lo que hace y no hay con qué darle.

“No deja de ser llamativo que Salta, que se autoproclama tierra de músicos y poetas, no tenga desarrollado que la gente tenga el hábito de consumir música de acá. Los Nocheros, que son la banda que más deben haber consumido los salteños en los últimos veinte años, se iniciaron acá, pero su carrera la desarrollaron en Córdoba y Buenos Aires”, dice, antes de recordar que hace poco estuvo en la disquería HyR Maluf y vio discos de músicos locales relegados al fondo, olvidados en las bateas y ofertados a precios indignos, algo que provoca una sensación todavía más oscura, porque no se venden ni aunque estén a treinta pesos en plena peatonal.

jueves, 25 de agosto de 2016

Bailando hasta que se vaya la noche

(Karma Sudaca en el escenario)

Qué buenos que están los festivales como el Tucumán Que Sea Rock que se hizo en el club Argentinos del Norte. Tocan un montón de bandas por un precio ridículo (cincuenta pesos, cuarenta las anticipadas) con canciones que no suenan en las radios y la mayoría está muy bien. Además, no  hay sectores VIP, la hamburguesa cuesta veinte mangos y viene con lechuga y tomate (esto último parece una boludez hasta que pedis una en cualquier festival pro y pensás en Capusotto diciendo uy, nos rompieron el orto). No se te va la vida en la birra. El merchandising no es de una franquicia rockera, sino de  pibes y pibas que pintan remeras, hacen artesanías, tatuajes, fanzines, discos y libros.

En estos eventos hay un clima súper agradable, nadie rompe las pelotas con “acá no se puede pasar”, los músicos dan todas las notas que uno necesita (muchos de ellos se acercan a hablar sin que los llamen) y se percibe un paisaje de entrecasa, de estamos acá porque nos gusta y no porque los medios nos están diciendo que tenemos que venir. Viejas al lado de los parlantes, sostenidas con el bastón, mirando al nieto. Chicas y chicos de Humanidades, familias enteras bailando en la cancha de básquet convertida en predio del palo.

Claro  que  también  hay  infiltrados, personajes de la eterna novela todavía en construcción llamada “No trascienden por pajeros”, la historia de músicos under que se comieron la del rock and roll por el lado equivocado y piensan más en joda que en el laburo.

Situación vivida en el festival que ejemplifica lo anteriormente mencionado: Hugo Maza, creador del sitio web Tucumán Que Sea Rock, que hoy celebra su quinto aniversario, está en la improvisada boletería del lugar, cortando los tickets. A último momento, el predio de la Usina del Norte, donde el evento estaba planificado desde un principio, no pudo albergar a las bandas. A contrarreloj, los organizadores debieron conseguir un nuevo espacio. Apareció el Argentinos del Norte, donde se hizo el recordado y desastroso Rock del Valle 2011. Los muchachos de TQSR gastaron más guita de la que pensaban por esta maniobra y ahora ruegan una buena convocatoria para poder empatar los costos.

En eso está Hugo, a las nueve de la noche, cuando aparece el baterista de Delirados, grupo stone que tocó al comienzo, cerca de las cinco de la tarde. Hugo y los dos muchachotes de seguridad especialmente contratados para abarajar barriletes en la puerta le piden que abra la mochila y descubren un par de envases de vino en su interior. “Te dije que no pasaras con vino, sabés que están los inspectores de la Muni vigilando. Te lo dije hace diez minutos y los intentás pasar igual”, dice Hugo, indignado. El batero le tira un ruego; dale, son unos vinitos nomás, para los pibes. No hay caso, no lo dejan pasar.

jueves, 10 de abril de 2014

El rock del ancazo


Metal progresivo experimental con toques de psicodelia, funk, free jazz y letras en idiomas inventados, desde la tierra del Monumento al Sánguche de Milanesa, con un Mars Volta de invitado. ¿Qué carajos? El trío tucumano Los Random se está convirtiendo en uno de los más prestigiosos grupos emergentes argentinos gracias a Pidanoma, su reciente segundo disco, una obra exigente y maravillosa que traslada por varias capas de sensaciones, climas y sonidos. Un álbum que cumple con el mandato del Señor Damián, que aparece sampleado entre la banda, y Marco Antonio Solís: todo se trabaja mentalmente.

En 2009, el demencial EP Prrimo, The les sirvió de presentación. En Todo.s los colores del (2011), acentuaron su veta metalera abrumadora y comenzaron a destacarse. En este nuevo trabajo, la madurez de estos pibes que promedian los 24 años sorprende. Grabado en vivo en su estudio de Tafí Viejo, con la producción de Ramiro Rodríguez, Pidanoma fue publicado de manera virtual a fines de enero a través del sello Las Tías Records. Apareció el mismo día del nacimiento de Felipe, segundo hijo del baterista Marcos Crosa: la banda esperó a que el niño naciera para darlo a conocer.

Pidanoma no tiene el gancho inmediato de canciones pasadas como "Elchi, John" o "Cachafaz". Tampoco abunda esa brutalidad inicial que hacía volar cabezas con furia deslumbrante. El grupo se abrió musicalmente y abandonó las letras en inglés. Se mantienen los términos tucumanos, presentes en todos sus discos, que le aportan identidad. Las palabras funcionan como un instrumento más. Acompañan a la música, como alguna vez supo hacer Seru Giran. La introspección es la protagonista. El trío baja a las oscuras profundidades del sonido para salir disparado más lejos que nunca. “Lo grabamos tres veces, las dos anteriores tenían todo dado vuelta, no había madurado. Había riffs que estaban en otro tema o partes sin tanto protagonismo. Era más corto, un poco más desordenado. El disco mismo nos fue exigiendo muchas cosas, como desterrar el inglés o también no meter tantas voces”, recuerda Raúl García Posse, cantante y guitarrista.