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miércoles, 6 de septiembre de 2017

Messi es arquero


Este viernes 8 a las 16 horas voy a estar en Rosario para participar de la charla "El rol del periodismo en las escenas locales", una actividad que se va a desarrollar dentro de la Feria del Centro.

Con los periodistas Lucas Canalda (Santa Fe) y Rodrigo Piedra (Córdoba) vamos a hablar un poco sobre cómo hacer desde los medios regionales para ayudar al crecimiento de las escenas musicales. Una eterna pregunta que encierra otras. ¿El periodismo sirve para dar a conocer a los artistas? ¿Los medios conocen a las bandas de sus ciudades o sólo se fijan en lo que se amplifica desde Buenos Aires? ¿Qué hacemos mal como comunicadores? ¿En qué acertamos? ¿Qué podrían hacer los grupos para mejorar su difusión? De todo eso y mucho más vamos a parlotear. Va a coordinar Andrés Conti, de Discos del Saladillo.

Para conocer la programación completa de la Feria, clic acá.

¡Los/as esperamos!

lunes, 24 de octubre de 2016

Todo lo que no encaja


Este breve posteo es la excusa para hacer un poco de autobombo. Hace algunos meses abrí un nuevo espacio. Se llama Todo lo que no encaja y es algo así como el hermano menor de este blog.

La idea es compilar algunas de las notas que escribí en los últimos años. Textos que no tienen nada que ver con el rock y sus derivados. De ahí el nombre: esos artículos son los que no encajan acá, en el blog del palo.

Van a encontrar crónicas diversas: la visita a un cine porno, una tarde en un hotel de chicas trans, un acto del 2 de Abril con Urtubey llegando tarde, notas sobre Manuel J. Castilla y Paco Urondo, una entrevista a Osvaldo Bayer, un artículo sobre la marcha del Encuentro de Mujeres, otro de cuando me colé en el Congreso de la Nación y hasta una visita a un sex shop.

Pasen y lean todo lo que no encaja en Frases Rockeras, espero que les guste.

sábado, 19 de octubre de 2013

Horrible autobombo y una pequeña reflexión sobre el periodismo especializado en escenas emergentes


El nuevo número de Rock Salta apareció en las últimas horas. Se trata de la edición 17 de esta revista que intenta hacer periodismo especializado desde una región (Noroeste) en donde las bandas locales no juntan más de cien personas con entradas pagas.

Rock Salta empezó en 2006 como un fotolog que anunciaba fechas de conciertos en la ciudad. En 2007 evolucionó a página web y en 2011 se transformó también en revista, primero mensual, luego bimestral. En el medio, realizó programas de radio en diversas FM salteñas, creó una radio online propia y hasta un piloto de televisión que no prosperó porque el que mucho abarca poco aprieta y cuanto más alto trepa el monito (así es la vida) el culo más se le ve. También es productora de shows (rama que está últimamente en el freezer) y discográfica independiente. En total, el staff de Rock Salta está compuesto por ocho personas a las que se les suman diferentes colaboradores, especialmente para las notas de la revista o la web.

Este número es el primero que en su portada no hace referencia al rock del NOA. La supuesta espalda que la revista le da a los músicos de la región es un discurso que Rock Salta viene soportando desde hace un rato largo. Algunos artistas del rock salteño opinan que al ser una revista hecha desde la capital provincial, Rock Salta debería ser un pasquín propagandista que sólo hable bien de cualquier cosa producida en la tierra de Güemes. En Rock Salta esa idea no prospera. ¿Desde cuándo el periodismo se debe a sus entrevistados o a lo que va a cubrir? ¿Y desde cuándo la única manera de apoyar a una escena emergente es llenándola de elogios injustificados?

viernes, 2 de agosto de 2013

Buscando nuevas epopeyas

(Foto: Guido Adler)

Ubicada en Palermo Soho, rodeada por bares elegantes, locales modernos y gente vestida ad hoc; la casa de Skay tiene un portón inmaculado y una pared completamente pintada por varios grafitis. Ninguno hace alusión a su nombre ni a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. En el barrio, nadie lo reconoce. Puede caminar tranquilo por sus cuadras sin ponerse a pensar que aparecerá la horda de desangelados a hacerle el aguante durante todo el recorrido. Además, pasa desapercibido cuando no está vestido para salir al escenario con sus lentes, sus pañuelos y su actitud avasallante. En persona, Eduardo Beilinson es distinto. Es un tipo tímido que se atropella para hablar, quizás por haber estado tanto tiempo callado en las entrevistas, a la sombra de Carlos Alberto “Indio” Solari. Además se mantiene todo el tiempo con una sonrisa y una actitud amable y simpática que subraya con sus ojos celestes. Ofrece mates amargos, fuma y convive con su eterna compañera y manager Carmen “Poli” Castro. Ambos forman una pareja que constantemente esquivó los caminos convencionales por donde se suponía que debían transitar, en la vida y en la música.
Skay siempre se las ingenió para recorrer los caminos de la libertad, como lo asegura en una de sus canciones. Lo hace desde la infancia, cuando aún era el pequeño Edu, hijo de una familia acomodada de la ciudad de La Plata. Ya, en esa época, algo le decía que encajar no era lo suyo. Durante la adolescencia, en 1968, se dio cuenta de lo que realmente quería: una Europa convulsionada por la psicodelia, los ideales hippies y la revolución del Mayo Francés lo alimentó para toda la eternidad. Volvió a la Argentina siendo el mismo, pero convencido de la vida que debía buscar. Abandonó a su familia de guita, conoció a Poli, se fue a vivir en comunidad y comenzó a pensar que no es rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Y aplicó esa idea para todo lo que hizo desde entonces. También supo ser invisible para la dictadura, yéndose a vivir a Salta. Al regreso de su experiencia en el Norte, la pareja, junto al Indio, convirtieron a Los Redondos en la banda más popular del rock argentino y crearon una leyenda que aún hoy se mantiene vigente y en crecimiento.

sábado, 13 de julio de 2013

"El rock se convirtió en una industria"


Ricardo Mollo y Diego Arnedo se caracterizaron siempre por su capacidad de reinvención y saber adaptarse a las circunstancias, empezando por la muerte de Luca Prodan, el big bang que dio origen a Divididos y a Las Pelotas. Luego, el trío formado por los ex Sumo y el baterista de turno atravesó todas las situaciones imaginables para un grupo de rock: sufrieron el fracaso comercial con su primer trabajo (40 dibujos ahí en el piso, de 1989); el éxito abrumador con el tercero (La era de la boludez, de 1993); el caos heredado del estrellato inesperado (que provocó la salida de Federico Gil Solá); grabaron en Abbey Road el disco que marcó su volantazo más notorio (Narigón del siglo, yo te dejo perfumado en la esquina para siempre, de 2000); perdieron a otro baterista (Jorge Araujo) y se llamaron a un silencio discográfico de ocho años en el que profundizaron la madurez que comenzó en Gol de Mujer (1998), el álbum grabado tras la pancreatitis que acosó a Arnedo y casi lo deja fuera de juego. El cambio de vida radical de Mollo dos años después de la operación de Diego fue otra señal, que musicalmente se empezó a notar con experimentos aislados durante toda la década pasada.
Ahora, con el baterista Catriel Ciavarella asentado y catalogado por muchos como el mejor de todos los que pasaron por el grupo; Divididos salió del ostracismo de la sala de ensayo y encontró un equilibrio justo entre popularidad, respeto y libertad. La impresionante performance en vivo de la banda, la calidad de Amapola del 66 y especialmente su búsqueda interior hacen pensar que a Divididos todavía le queda mucho para dar.
Antes de regresar a Salta, Ricardo Mollo habló sobre el presente del grupo, sus raíces y el futuro.

viernes, 12 de julio de 2013

Bruno Solari, el John Connor de Ricota - II

Mar del Plata, viernes 25 de junio de 1999

Tengo miedo. No tendría que haber visitado esta época. Mamá ya me había contado los peligros que implicaba ir a ver los recitales de la banda de papá. En River vi algunas cosas pero esto fue demasiado. Realmente fue (y es, porque sigo acá) terrible cruzarse con esta gente horrible, que no sabe hacer otra cosa que provocar quilombo. De ahora en más, cada vez que me encuentre con un policía voy a ser muy precavido.
En River le erré. Los videos con los que estaban trabajando esa noche eran sólo los de ese recital. Al menos, eso es lo que pude ver antes de que me sacaran de la cabina de edición. Los tipos que cuidaban a papá siempre fueron jodidos pero a mí nunca me decían nada porque sabían que eso significaba encerrarlos durante dos horas en la jaula de los ovejeros. Esta vez no me reconocieron (claro, yo todavía no nací) y tuve que salir sin chances de quedarme a espiar demasiado.
Estuve revisando mis planes. Los videos están casi todos grabados, pero no puedo dar con ellos tan fácilmente como pensaba. La banda ya es muy conocida y se mueve de una manera inaccesible para mí. Necesito conocerlos y hacerme su amigo. Al menos de la Mujer Maldita. Otra opción es viajar un poco más al futuro e intentar robar todos los videos de la caja de seguridad del banco, pero es muy arriesgado hacer algo así y no puedo traer a los compañeros conmigo desde nuestra era.
Mientras tanto, estoy en Mar del Plata, que todavía no sufrió el tsunami del 18 y está como en las postales. Aunque un poco destruida después de lo que pasó el fin de semana pasado. Según el Sí de hoy (que todavía es en blanco y negro y hasta parece interesante)  la policía disparó 3500 veces a los seguidores de la banda, hubo catorce vagones de tren destruidos y ochenta comercios dañados. Una locura. Aunque no se puede comparar con el festival “Las bengalas no eran tan malas”, que organizó la agrupación El Rocanrol No Morirá Jamás y que fue una de las últimas cosas que papá apoyó en su vida, en el peor momento de la enfermedad. “La verdad que eran todas unas grandes veladas iluminadas como nunca por mis desangelados. Es hora de que vuelvan y qué mejor que las musicalicen los chicos de bandas como La Beriso, grandes exponentes de la cultura rock”, dijo en una de sus tantas y lamentables conferencias de prensa de los últimos años.
Es hora de recorrer esta ciudad para despejarme un poco. Después de todo, estoy en el pasado y mi vida no tiene horarios, y al tiempo perdido lo puedo recuperar. Quizás hasta podría pegar un viajecito a los sesenta y explorar el amor libre; pero eso ya sería aprovecharme demasiado de mi condición de viajero temporal. Los compañeros de la Post Ricota están esperando en algún punto del futuro mis resultados y no puedo defraudarlos. Eso sí, alfajores me compro seguro.

miércoles, 10 de julio de 2013

Una reflexión (?)

Actualicé el blog con un par de cosas que escribí en estos meses y me colgué mirando posteos viejos, de hace cinco o seis años atrás. No me sorprenden, pero sí me dan un poco de vergüenza algunos comentarios que hacía por aquellas épocas.
Está bueno darse cuenta de que uno ya no está tan pelotudo. 

Algunas noches no es fácil

Era un escenario gigantesco, pero a los Boom Boom Kid les alcanzó con instalarse en un par de metros cuadrados. Siempre con actitud under, la banda se despachó con quince temas en media hora y demostró que ya tienen muchas canciones que pueden formar parte de un compilado de lados B del rock argentino más popular (“Kitty”, “Tomar helado”, “She Runaway”, “I Do”, “Okey Dokey”).

Enciende en sueños la vigilia


Si no es el grupo con los integrantes más losers del país, le pega en el palo. La Perla Irregular es una banda de pibes que no tienen carisma escénico, que arrancan el show pifiándola, disparando una pista que nada que ver. Con un tecladista (Nacho Zucal) que pide ver “esas palmas” casi sin éxito, con su instrumento colgando, dejando a Pablito Lescano como un conmovedor de masas. Pablo Vidal, su fundador, cantante, compositor y guitarrista, tiene un aspecto anti estrella de rock. Su look Paul McCartney 67, con bigote y flequillo, está más cerca de un oficinista setentoso congelado por el miedo al Proceso que de un hipster con onda; de esos que abundan en Buenos Aires y se mueven en bicicletas. Físicamente se parece al papá del nerd de mi colegio que no quiso ir a Bariloche y que a los 17 años escuchaba Lerner. Pablo Vidal parece eso, el que le da vida a lo gris y anodino.

Si no te gusta el punk, no tuviste infancia


Cada vez que un poco de guita ingresa a mi vida me pongo a cantar el principio de “Todo lo miro”, la canción de Dos Minutos. La frase que me gusta es la del primer verso: “Hoy es 5 del mes y ya cobré”. La canto desde hace años, desde el final de la escuela primaria, cuando la repetía junto a mis amigos. Era una fija cada vez que andábamos con algunos pesos encima. Ese tema fue uno de los que iluminó nuestra salida de la niñez. Nos abandonó cuando ya estábamos en una preadultez sin rumbo que no nos tiraba ni un solo centro.

“Todo lo miro” hablaba de bares, cervezas, putas y policías. Nos divertía pero no nos identificaba. Estábamos muy verdes. En ese momento, con doce y trece años, ninguno laburaba y recién empezábamos a entrarle al escabio. No teníamos ninguna idea armada sobre los efectos del alcohol, no disfrutábamos su ingesta y tomábamos sólo para cumplir (de hecho, dejé de tomar al poco tiempo y volví a hacerlo a los 25). Por supuesto, para coronarlo todo, ninguno de nosotros había debutado.

viernes, 8 de marzo de 2013

Pero conchetos no


A las tres de la tarde, el sol entrerriano quema sin piedad ecológica. Es un microondas natural que calienta y le da duro y parejo a todos los que se atreven a salir de la escasa y cotizada sombra que la playa del camping Ñandubaysal ofrece a esta hora. No hay filtro que aguante, no hay botella que hidrate suficiente cuando febo asoma dispuesto a la masacre como este sábado en Gualeguaychú.

jueves, 21 de febrero de 2013

La tranquilidad después de la paliza


(El maestro Gustavo Sala también publicó en la misma revista: Rock Salta 11)

La noticia apareció en un periódico no sensacionalista. Decía, simplemente, que había ocurrido un incidente en Mendoza, uno más en la vida de Charly García. Era junio de 2008 y las crónicas de las últimas horas de Say No More cuentan que García había ofrecido un concierto de 50 minutos en San Juan, el viernes. Se había trasladado a Mendoza en limusina, el sábado, donde tocó para 300 personas; y se descompensó el domingo, obligando a suspender el último show de esa mini gira cuyana. Los destrozos, las agresiones, la merca y, especialmente, la fatal salida en camilla (de espaldas, atado y a los gritos) fueron las imágenes finales del Constant Concept que Charly inauguró en los 90. Una manera de vida que lo tenía siempre al límite, a punto de caer.
Cuatro años después, en julio de 2012, Charly está en el Samsung Studio, su búnker actual, donde ensaya y perfecciona su show, el mismo que traerá a Salta el próximo 19 de agosto. Está tan metido en lo suyo que pide que la entrevista no sea extensa, para poder volver a trabajar lo más rápido posible. Saluda, se ríe, se muestra amable y absolutamente lúcido. La dificultad que Charly presenta a la hora de hablar se da de bruces con la rapidez de pensamiento que siempre tuvo y aún conserva. Escucharlo y verlo moverse apunta hacia el exceso de psicofármacos y la definitiva quemadura cerebral. Leerlo y verlo trabajar con su música es la confirmación que García lo hizo otra vez: zafó por un pelito, pero zafó (“ése es el arte del maestro”, había dicho en 1996).

Bruno Solari, el John Connor de Ricota - I

Este cuento, relato o novela corta (?) fue una estupidez que publiqué durante dos (!) años en la revista Rock Salta. Hacía falta rellenar y darle un contenido más variado a la revi, así que se me ocurrió hacer esta historia ricotera futurista de ciencia ficción, un choreo absoluto a Terminator y a Volver al Futuro. Me imaginé al hijo del Indio viajando al pasado para recuperar los famosos videos de los recitales de Los Redondos para salvar a su padre de un colapso que lo llevaría a la ruina mental. 
Los textos fueron saliendo así nomás, sin pretensiones y muy de apuro; hechos sobre el cierre, para cumplir. La idea fue burlarse del extremo fanatismo del ricotero, que a veces (nos) me invade y no (nos) me deja escuchar otra cosa. Fueron trece episodios. De a poco voy a ir posteándolos a todos. 



Buenos Aires, Argentina, sábado, 15 de abril de 2000.

Acabo de llegar. Esta ciudad no tiene nada que ver con la que conocí. Entiendo que la gente de esta época no podrá comprender jamás mi origen y mucho menos mi objetivo. Sé que hoy es un día especial: papá está a punto de abrir los recitales de su banda en el estadio de River Plate. Aunque suene a broma, durante la década del 90 los conciertos más multitudinarios se realizaban en este lugar. Ahora sería imposible que una banda toque allí. Los equipos del ascenso no pueden manejar semejantes eventos.
Yo todavía no nací, pero por lo que leí en entrevistas, me están buscando. Papá no pudo disfrutar mucho tiempo conmigo, ni yo con él. Haberme tenido a los cincuenta y pico no ayudó y su enfermedad empeoró las cosas. Siempre recuerdo ese último show que dio. Le advertí que intentar realizar un espectáculo en el Amazonas era una locura. La maldita enfermedad que lo llevó a alucinar y crear proyectos utópicos lo terminó de matar. Lo supe cuando apareció en el programa de Charo, que es buena mina pero también se comió el mambo de su viejo. Lamenté la frase “vamos a copar Brasil, estoy preparando todo para tocar en la Luna”. Se burlaron de papá y yo lloré, en Leloir.
Pero sé que cuál es mi misión: recuperar los videos. Sin ellos, la banda no se habría separado. Mejor dicho, sin la desaparición de los videos. Yo le creo al tío Edu cuando dice que en esos tiempos estaba ciego por su amor hacia esa mujer. “Ella es la culpable de que se haya ido todo al carajo”, me contó una vez, después de leerme tres capítulos de la biografía de Krishnamurti.
Hoy, gracias a la tecnología pude llegar hasta acá. Este diario de viaje me va a servir para documentar todo y tener las pruebas necesarias. Los planos ocultos en el Último Bondi sirvieron, tal cual lo dejó escrito el Mono, para construir la máquina del tiempo. Si mis cálculos son precisos, la historia tiene que haber empezado en esta fecha.
En la tele hablan del concierto, un tal Bebe dice que las canciones de la banda de papá son cantadas hasta por las hinchadas de fútbol. Qué raro, nunca supe de semejante hecho. Mañana voy tener que ir a una cancha para intentar comprobarlo.
Encaro para el estadio, la cantidad de gente es impresionante, pero no tanta como la que hubo en Wembley, en la despedida de Las Pastillas. A veces, cuando leo en los libros que en los primeros años del siglo XX se hablaba de un apocalipsis, creo que no pasaba por un fin del mundo literal. El infierno real puede ser peor que la nada misma.
Adentro se pudrió todo: papá cagó a pedos al público porque no lo escuchaban cuando intentaba comunicarles algo. Me hizo acordar a la vez que me retó porque no dije “cultura rock”, en lugar de mi más vulgar “rocanrol”. Cuando termine el show voy a ir a la cabina de edición. Ahí tienen que estar.

Pez: "El Rock es una mentira"


(Ya sé que Pepo no está más, pero esta nota fue realizada unas semanas antes de su partida del grupo. La foto es de Martín Santoro) 

Nota que le da contexto (?): ¡Salvando viejas deudas! Esta entrevista de 2012 a Pez fue publicada en el número 10 de la revista Rock Salta, de junio-julio de 2012. Para la vieja guardia de Frases Rockeras es casi una reivindicación; porque allá por 2007 me comuniqué con la gente que manejaba la prensa del grupo para obtener una nota con Ariel Minimal. La respuesta fue positiva, pero un tanto rara si la vemos desde estos días en los que Minimal se la pasa puteándose con todos por Facebook. La encargada de prensa me pidió que le mande las preguntas por mail para que ella pudiera hacérselas a Ariel, transcribir las respuestas y enviármelas. Para compartir mi alegría utilicé una maniobra muy pelotuda: le comuniqué la noticia a los lectores del blog y les pedí preguntas para hacerle a Minimal una especie de entrevista comunitaria que nunca salió, porque la muchacha en cuestión colgó como las mejores y jamás habló con él. 
Ahora, seis (!) años tarde, por fin, aparece la entrevista a Minimal en Frases Rockeras. No, no le hice ninguna de las preguntas que me mandaron porque me sobran huevos (?).  

Son las once y media de la noche del sábado 19 de mayo de 2012 y un grupo uniforme de 15 adolescentes y veinteañeros está sentado en la vereda, esperando que el boliche de sus amores abra las puertas y les permita bailar, escuchar y disfrutar la música que a ellos los conmueve. La disco de puro rock argentino es un pequeño furor en la San Martín al 1100 de la capital tucumana. A pocos metros, en la misma cuadra, los Pez (el cantante y guitarrista Ariel Minimal; el bajista Fósforo García, el baterista Franco Salvador y el tecladista Pepo Limeres) están parados afuera del Robert Nesta Club, el local en el que dentro de pocos minutos presentarán Volviendo a las cavernas, su último disco, después de una ausencia de seis años en la provincia.
La imagen de los jóvenes “amantes del rock argentino” que esperan para entrar y escuchar los remixes de un DJ, sin notar que en la misma cuadra está a punto de tocar en vivo una de las mejores bandas de los últimos 15 años resulta una alegoría perfecta del camino que Pez transitó desde su formación, a finales de 1993. Una carrera marcada por estar siempre al margen del mainstream, en la vereda opuesta de los tiempos  y los canales de difusión que marca la industria.

The Blog is Back, Motherfuckers

Pasado un tiempo, Frases Rockeras me agotó física y mentalmente, como los Metallica. Entonces, decidí dejarlo de lado y ponerme a hacer otras cosas. Pero así fue como volví a lo que me pasaba antes de armar este humilde espacio: abrí un montón de blogs paralelos sin quedar conforme con ninguno. Me parecía (me sigue pareciendo) que recopilar frases estaba muy bien, pero que no es lo que más me motiva a la hora de abrir el Chrome, para eso está el porno.
Hace poco cagué y releí una Pelo del 78 me pregunté para qué carajo voy a abrir otro blog, si ya tengo uno armado y en marcha.
Así que hoy vuelve Frases Rockeras en versión renovada. De ahora en más, a las publicaciones de siempre se le sumarán otras cosas: notas que publiqué en diferentes medios, cosas que se me ocurren y quiero compartir y lo que vaya saliendo.
Después de todo, era mucho laburo armar una nueva plantilla.
Saludos, muchos.

sábado, 13 de mayo de 2006

Frases Rockeras

La idea de este blog es rescatar las frases mas destacadas de los músicos, periodistas, público y todo aquel que tenga que ver con el rock.
Si conocen alguna frase que creen que merece estar publicada, no duden en mandarla a frasesrockeras@yahoo.com.ar , se agradecerá como corresponde.

Edición 2013: la recopilación de frases es algo (casi) agotado. Ahora, el blog es otra cosa. Más bien un compilado de textos propios. Supongo que eso es crecer: dejar de copiar para empezar a crear.